viernes, 25 de diciembre de 2009

El circo, una maravilla

El circo, una maravilla.
Había una vez, un circo llamado Alegría, que estaba ubicado en la ciudad de Rosario, lo visitaba mucha gente. Todas las noches, el circo se llenaba de personas.Tenía trapecistas, malabaristas, payasos, animales y magos.Pero una tarde, les llegó una contratación para Brasil, entonces el circo se mudó hacia allí. Llegaron al otro día, e hicieron la primera función. Todos quedaron encantados por el bello show que habían demostrado.En él, había muchas luces y un buen sonido. Los payasos saltaban en la cama elástica, la trapecista se balanceaba en el trapecio, los malabaristas jugaban con unos aros y unas pelotitas de plástico, el mago hacía magia con un repasador, una caja y con cartas y los animales cruzaban el fuego. Hacían participar mucho al público y así todos la pasaban genial. Al mes siguiente, en una función, la reina de las alturas se cayó de su trapecio.Todos se sorprendieron por la caída de ésta. Le preguntaron por qué se había caído y ella contestó:-Me caí porque se descolgaron las cadenas de éste y no se pudo sostener.Así fue como que la chica quedó muy golpeada y tuvo que ir a un hospital a dormir, dejó de hacer funciones y tuvieron que buscar a otra.Luego de un año, regresaron a la ciudad de Rosario para seguir su repertorio ahí, los habitantes se pusieron muy alegres. Nadie sabía que el circo iba a volver, fue una gran sorpresa para la multitud.La carpa se armó y comenzó a dar nuevas funciones, con mucha música, también se le incorporó una bailarina que bailaba danzas árabes.El público quedó fascinado por lo nuevo que habían implementado. La chica se movía muy rápido y con un montón de trajes que tenían lentejuelas y moneditas de colores.Finalmente, luego de cincuenta años de trabajo éste se desarmó y todos se fueron, cada uno con su familia.Así vivieron felices para siempre, muy agradecidos por todo lo que habían hecho durante toda su vida.

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